EL SLOGAN
¿Qué hay más importante en una campaña de publicidad que conseguir que el público la recuerde y la asocie a un determinado producto o servicio? Pues bien este resultado suele conseguirse a través del eslogan, con anuncios, música o textos pegadizos y fáciles de recordar, como por ejemplo el de la última campaña de la firma Vodafone, pum pupum.
Quién no ha dicho alguna vez: “vuelve, a casa vuelve, por navidad” (El Almendro), “Hola soy Edu, Feliz Navidad” (Vodafone), “Leche, cacao, avellanas y azucar, Nocilla” (Nocilla), “Papillas Puleva leva leva leva” (Puleva), etc…, y quien no recuerda la música del anuncio de coca-cola, la famosa “Psychedelic Sally“ de Eddie Jefferson o la reciente canción del anuncio del SEAT Altea, “Los animales” que ya la podemos hasta descargar de tono telefónico. La buena publicidad es la que solemos recordar sin problema.
El eslogan es el protagonista del anuncio, un protagonista que ha causado más de un quebradero de cabeza y requiere horas y horas de trabajo. Debe ser una frase que describa la emoción que puede causarnos el producto, o consiga apelar a nuestra razón ofreciéndonos sus usos o características. Lo importante es que al ver la campaña publicitaria la gente lo haga suyo, que lo repita y se identifique con él. Es imprescindible que la gente identifique una marca a través de un eslogan. Pero una buena campaña no lo será si la frase o música que la identifica no es la adecuada.
Algunas de las características que según los publicistas debe tener un buen eslogan son:
- Corto y memorable
- Profundo y brillante
- Simple y único
- Impactante
- Perdurable
- Creíble y relevante
- Breve
- Capacidad persuasiva
- No ofrecer capacidad de réplica
Por último y para conocer un poco más a cerca de esto, añadir que existen dos clases de eslóganes, los que llevan el nombre de la marca incorporada y los que no.
Algunos ejemplos de eslogan con la marca incorporada y que marcaron estilo en su época fueron:
- Pim, pam, fogo o Chup, chup, Avecrem.